Tanto si te dedicas a la facilitación desde hace tiempo como si eres un recién llegado a este mundo, seguro que te interesa poder conocer algunos trucos para poder facilitar un proceso de cocreación estratégica de forma más eficaz.
En concreto, para poder diseñar la sesión, en primer lugar has de tener en cuenta varios aspectos: el espacio, los participantes en la sesión y el reto a resolver.
Es muy importante que sepas introducir las reglas de las habilidades de creatividad al empezar. Por ello, te recomendamos que expliques las reglas de divergencia y convergencia así como los diferentes pasos del proceso nada más iniciar la sesión.
Aclara las funciones o roles de cada persona para la sesión. Recuerda que, como facilitador, debes mantenerte al margen de los contenidos.
Define los tiempos y ajústate a ellos. Establece los tiempos de divergencia y convergencia y los diferentes pasos del proceso.
Cambia el orden y distribución del espacio. Encuentra una distribución del espacio más informal y flexible, sin mesa en el centro y disposición tradicional. Asimismo, es bueno que, durante la reunión, cambies el ritmo de la sesión animando a la gente que se ponga en pie en lugar de estar siempre sentados.
Marca un tono abierto. Comienza con un ejercicio divertido para que la gente se relaje y pueda ser más lúdico en su pensamiento.
Escribe todo lo que se dice en folios grandes y pégalos en paredes de trabajo. Es importante capturar todos los pensamientos del grupo. Escribe todo tal cual se dice y no interpretes.
Organiza los materiales alrededor de la sala para que sea fácil para ti y los participantes poder usarlos.
Mantente alineado con el propietario del reto. No pierdas de vista que el objetivo de la sesión es ayudar al dueño del reto a resolverlo, por lo que conviene que te asegures de que los participantes se sienten cómodos durante el desarrollo de la sesión.
La claridad es esencial. Sé específico sobre lo que se está divirgiendo: datos, hechos, desafíos, idas, planes…
Una vez que tengas todos esos componentes bien organizados, ya tienes todos los ingredientes para poder hacer una facilitación exitosa. ¡A por ello!